13-03-2009
Anécdota
Ayer fui a cenar a un bar-restaurante y me traje una cajita con muestras de lo que había hecho en la Japan Weekend para mostrarselo a una amiga que le gustan este tipo de cosas.
Pues bien, nos sentamos en la mesa y empezamos a sacarlo todo para que lo pudiera ver mejor. El hecho es que cuando lo teníamos todo desparramado, unas chicas de al lado nos vieron y nos preguntaron si podían mirar la caja y su contenido. Así que lo volvimos a poner todo dentro (menos un cerdito disfrazado de rana que aún no está en el blog y que fue lo que se quedó mi amiga) y se lo pasamos. ¿El resultado? Entramos al bar para quedarnos más pobres y salimos más ricas.
¿Qué compraron? Pues dos broches, un Pink Gothic Rabbit y un Gato pescadito.

¡Muchas gracias a las dos desconocidas!

PD: si quereis ver los broches, están en la otra web (en la cual también hay esta noticia): JapaneseNote-sugoi

5 comentarios:

binilla dijo...

¿Porque no me pasan cosas asi a mi? XDD muy bueno! seguro que volvereis tu amiga y tu a este bar :P

yue_sayuri dijo...

suerte, se llama eso xD

Kyô dijo...

XD Woh, qué suerte.
Saludos!

Bambú dijo...

La gente es demasiado curiosa, yo no me hubiera acercado, me parece ser un poco cotilla, de todas formas salistes ganando ;)

knil dijo...

Si, la verdad es que fue pura suerte :D