26-01-2009
Invitado Estrella
Esta semana tengo el placer de poner un artículo de Cine Oriental muy interesante de mano de La Estantería de Cho.

Es curiosa la visión que teníamos del cine oriental cuando éramos pequeños. Siempre se relacionaba con las artes marciales, los samuráis y los yakuza, incluso era normal generalizarlo bajo la etiqueta de “cine chino”. Sin embargo, a finales de los noventa, esta percepción tiene un punto de inflexión a raíz del auge de películas de terror, sucedáneas del éxito mundial The Ring, del director Hideo Nakata.
Así, actualmente cuando se hace referencia al cine oriental, inconscientemente, a mucha gente se le viene a la cabeza esa adolescente de pelo largo saliendo del pozo y arrastrándose de forma aterradora. Fue el inicio del aclamado terror psicológico que tanto estuvo de moda y que propagaron una oleada de películas como La Maldición y Dark Water.

Efectivamente, ha habido una acogida mundial del cine oriental bastante destacable, pues hoy día, independientemente de si te gusta dicho cine o no, ya no lo encasillamos en el género épico de las artes marciales, pues también le hemos dado mayor importancia a otros de sus géneros como el terror, la animación y los dramas.

Grandes directores han conseguido ser muy nombrados en nuestro país, destacando el polifacético Takeshi Kitano, que muchos conocerán por liderar el popular concurso Humor Amarillo o estelares actuaciones en películas como Zatoichi, y al coreano Kim Ki-duk con maravillosas películas como Samaritan Girl o Hierro 3 que hacen alusión a bellísimas imágenes, esculturas, monumentos y escasos diálogos haciendo poesía de los medios audiovisuales.
Definitivamente, el cine oriental tiene un amplio catálogo de películas de todos los géneros, de las cuales cabe destacar la originalidad de sus ideas. Tanto es así, que en los últimos años los americanos se han hecho cargo de producir en masa remakes de películas orientales.

En nuestra opinión, los americanos están explotando demasiado estos remakes. Puede que al principio le funcionara en términos de rentabilidad, no obstante, las últimas producciones no han tenido la repercusión suficiente, incluso exhibiendo a actrices de moda, no han conseguido que películas como El grito, El ojo y Visiones obtuvieran la taquilla deseada, cuando las originales fueron un éxito en su país de origen.

Por otra parte, este abuso masivo de remakes solo consigue demostrar que el cine estadounidense comienza a carecer de ideas y, en ocasiones, en lugar de ver el remake, los cinéfilos optan por acudir directamente a la fuente; es decir, ver la película oriental.

Todo esto nos lleva a reflexionar que el cine oriental no solo se basa en buenas historias y argumentos, sino en un conjunto de elementos de calidad como la música, la ambientación y, por supuesto, unos directores y guionistas que, gracias a una cultura diferente, aportan unas creaciones desiguales a las que nos suelen tener acostumbrados el cine, especialmente el americano.
Para finalizar, queremos animar a todos los lectores de este artículo a que le den una oportunidad a esta cultura tan singular que tiene muchas ideas nuevas que ofrecernos. Y, si pese a ello, sigue sin resultarles interesante, al menos que haya servido para cambiar los tópicos erróneos que suelen acompañar, especialmente cine de animación e imagen real.
Sin embargo, podemos afirmar y afirmamos que es tal el influjo de la cultura nipona que, una vez aventurado en ella, la curiosidad acaba por crear grandes adeptos. Nadie nace sabiendo y, por ello, no es malo acercarse un poco al gran mundo oriental y curiosear en sus grandes creaciones.

5 comentarios:

yue_sayuri dijo...

Desde luego no hace falta adentrarse demasiado en el cine oriental para descubir verdaderas joyas.

En cuanto a los famosos remakes, pues la verdad es que nosotros personalmente ni caso xD

Muy interesante el artículo ;)

Kyô dijo...

La verdad es que el cine oriental cuenta con un gran número de buenísimas películas.
Sobre lo de los remakes americanos... es que es falta de imaginación. Una muy buena película con una gran historia puede convertirse en un bodrio de cuidado en malas manos. Pero claro, yo creo que el tema de los prejuicios de algunos cinéfilos (o no cinéfilos) con las películas orientales es lo que dificulta la salida de estas películas en occidente (no los remake, si no las originales).
Muy buen artículo ^^.

Mikel87 dijo...

Holas.
Es cierto eso que se comenta en el articulo, hace unos años decir cine oriental significaba decir peliculas de Jackie Chan o Bruce Lee, jeje.
Un saludo.

Pedro Kat dijo...

Aunque también es malo que el público de a pie comience a destacar solamente el cine oriental de terror (que es lo que ven en los carteles de los cines cuando van a ver alguna adaptación americana), porque es encasillarse de nuevo, siempre parece más "sólido" o "maduro" para el gran público que las películas de artes marciales, y nunca está de más cambiar el chip a la gente.

Y en cuanto al tema de la animación, probablemente destacara más si hicieran menos estrenos técnicos y tuvieran más presencia en los cines comerciales. En fin, ¡no siempre se puede ganar, y al menos sí que llegan las cosas en DVD!

yuna dijo...

Yo me adentré empezando por los doramas y a mi ahora el cine y en sí, producción de imagen real asiática me encanta, sobretodo los dramas